sábado, 11 de julio de 2015

Entremeses me estremeces

Mi amor no pide permiso ni tiempo
No pide comprensión ni admiración
No pide vivir una historia sin fin
Pide confianza para no abandonar nunca el hecho de amar y ser amado.

Mientras pensaba sobre cómo podría demostrar cada sensación que percibía, hallaba la necesidad de sentir más, de probar más como convirtiéndome en adicto a su presencia y lamentando su ausencia. Así pues, empecé con ella a construir un espacio que proteja, que caliente, que enfríe, que enamore. Una especie de carcaza de colores cambiantes de situaciones hermosas que en tiempo sufrirían desvaríos pero no nos alejaría. Recuerdo las primeras semanas y podría asimilarlo con escribir. Llega una idea y quieres estar descubriendo más sobre eso que interesa quiero decir empaparte de información, de amor. En un pequeño tiempo ver los pequeños y grandes errores, solucionarlo con dedicación y con valor para cambiar y adaptar. Luego madurar para que ese texto tenga un peso, un trasfondo, algo por que existir. Y para que la conexión sea fuerte que jamás se deba preguntar si aún existe el amor.

Quise escribir cuantos meses iban desde que decidimos caminar juntos tropezándonos por todos lados. Prefiero saber cómo no cuánto. No ha pasado mucho tiempo. No sé que tanto sea que podamos soportarnos el uno al otro. Quiero que al pasar una década o más pueda seguir sintiendo esas emociones del comienzo, aunque ahí no tendré que demostrar cómo me siento porque mi cuerpo, mi rostro y cada de espacio que descubrió, empapado de amor y de madurez, lo harán por mi.
Me siento brutalmente, pero no en demasía, completo y llenado hasta el ultimo espacio de mi corazón y de mi ser de amor por esta mujer, mi mujer.

Felices meses.

No hay comentarios:

Publicar un comentario